Especiales de Idesa -
23/11/2016

Nuevos datos para refrendar viejos problemas: El alto costo laboral y su impacto en la Provincia de Córdoba

En línea con la celebrada reaparición de estadísticas, el INDEC publicó información actualizada sobre remuneraciones y cantidad de puestos de trabajo registrados para el segundo trimestre del año 2016. En la provincia de Córdoba, el nivel de empleo muestra una leve mejora, con menores salarios reales, pero la brecha entre el costo salarial que paga un empleador y el salario de bolsillo que llega a los trabajadores registrados sigue siendo amplia.

En datos, los principales puntos salientes para el caso de Córdoba son:

·         Es una de las pocas jurisdicciones en donde se observa un crecimiento interanual en la cantidad de puestos de trabajo registrados: 0,3%. Respecto al segundo trimestre del 2015, se crearon 1.768 nuevos puestos de trabajo.

·         Considerando que los precios crecieron un 39%, si se compara el IPC Córdoba para el segundo trimestre de 2016 y el mismo periodo de 2015, la remuneración neta real de los trabajadores del sector privado cayó un 2,5%.

·         La brecha entre el salario de bolsillo de un trabajador registrado y el costo salarial del mismo alcanza el 46%.

Estos números permiten apreciar la persistencia de asimetrías en el mercado laboral de la provincia –los cuales se repiten también a nivel nacional. Los puestos de trabajo en el sector privado registrado en el último año aumentaron levemente a costa de un salario menor en términos reales, mientras que la brecha entre lo que cuesta un trabajador y lo que este finalmente percibe se mantiene elevada.

El elevado costo salarial en relación a la remuneración de bolsillo del trabajador no es un tema nuevo, con el aliciente de que se trata de uno de los principales determinantes de un fenómeno más complejo: la informalidad laboral. En Córdoba, si un empleador no registra a sus trabajadores ahorra $7.272 por trabajador, es decir, el 46% de la remuneración que finalmente percibe el trabajador. De acuerdo a datos del INDEC, la informalidad en el Gran Córdoba alcanzó al 37,3% de los trabajadores, uno de los valores más elevados del país, y se asemeja más a lo sucedido en la región Noroeste del país (39% de informalidad promedio), que a la región pampeana (33,7%).

Por ello, si se quiere combatir la informalidad laboral, junto con los problemas de marginalidad y vulnerabilidad social que genera, debe apuntarse a cerrar la brecha entre la remuneración que percibe el trabajador y el costo salarial enfrentado por el empleador. Una propuesta en esta dirección es morigerar las cargas sociales para todos los trabajadores que perciban un salario inferior al necesario para adquirir la Canasta Básica Total que determina la pobreza para una familia tipo por ejemplo, que ascendía a $12.464 en julio de este año. A partir de ese monto, se cobrarían cargas sociales de manera progresiva. Este esquema permitiría ingresar a un número significativo de trabajadores a la formalidad, sin que el empleador enfrente un costo salarial tan elevado.

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