Uno de los fenómenos más relevantes de los últimos años es el vertiginoso crecimiento del gasto público. El proceso es tan intenso que, aún en un contexto económico muy favorable y con una presión impositiva llevada a niveles récord, las cuentas públicas muestran un déficit creciente. Se ha llegado al punto en que la voracidad fiscal subordina instituciones muy relevantes para el desarrollo social, como el sistema previsional, el Banco Central y el federalismo, en pos del objetivo de paliar los desequilibrios del Tesoro Nacional. Esta es una de las secuelas más dañinas del manejo poco profesional del sector público.
Informes Nacionales
El Día de la Mujer motivó alegorías, palabras emotivas y reivindicaciones. La realidad es que aunque las mujeres acumulan más capital humano que los varones, siguen estando en desventaja laboral. La principal causa es el atávico concepto de asociar la virilidad al sustento económico y la feminidad al cuidado del hogar y los hijos. Erradicando esta equivocada idea se lograría un trato laboral más igualitario de género. Para ello hay que mejorar la educación, modernizar la legislación laboral y promover un profundo cambio cultural, incluyendo las prácticas empresarias.
Que los docentes aparezcan entre los sectores de mejor remuneración no debería ser motivo de polémica. Lo que sí merece debate y reforma es que la Nación negocie aumentos salariales que pagan fundamentalmente las provincias y que los maestros que trabajan, se comprometen y se esfuerzan por el aprendizaje de sus alumnos ganen lo mismo que los que utilizan los múltiples vericuetos legales que ofrecen los estatutos docentes para eludir responsabilidades. Para detener el deterioro en la educación es crucial cambiar esta perversa estructura de incentivos.
La tragedia de Once es un hecho previsible en el marco de las deficientes políticas públicas que se vienen aplicando. El Gobierno priorizó el congelamiento de la tarifa, para lo cual se concentró en distribuir discrecionalmente subsidios y relajó los controles. El resultado obvio es que las empresas concesionarias priorizaron congraciarse con los funcionarios que administran los subsidios y descuidaron la calidad y la seguridad de los servicios. Para no repetir errores, es imprescindible sincerar tarifas, focalizar los susidios en las familias más humildes y reconstruir el sector público para que regule y controle con profesionalidad y objetividad.
La maternidad temprana no sólo condiciona la calidad de vida de la madre joven sino que, además, aumenta las probabilidades de que sus hijos abandonen la escuela. Esto convierte a la maternidad temprana en un poderoso factor de reproducción intergeneracional de la pobreza. La Asignación Universal por Hijo, al establecer que los niños son la puerta de ingreso al asistencialismo, induce, junto con otros factores, a la maternidad temprana. Por esto, es fundamental una revisión crítica de la Asignación Universal por Hijo fortaleciendo su rol como generador de capital humano en lugar de operar como incentivo no deseado a la maternidad juvenil.


