El fallecimiento del personaje más emblemático de la última dictadura militar generó una amplia revalidación del rechazo colectivo al autoritarismo. Los regímenes autoritarios no aportan soluciones sino nuevos y más graves problemas. Pero desde el advenimiento de la democracia, la Argentina no pudo superar la decadencia económica, aun con condiciones externas crecientemente favorables. El principal motivo es que sigue prevaleciendo la intolerancia, la confrontación y la irracionalidad, es decir, los mismos factores que desencadenaron el golpe del ‘76.
Informes Nacionales
La propuesta de “blanqueo” genera escepticismo y rechazo por sus negativas connotaciones morales. De todas formas, es un avance que la escapada del dólar se tome como una señal de que son necesarios cambios de política. Lamentablemente se parte de un diagnóstico equivocado ya que el problema central no es el origen de los ahorros “en negro” sino el fuerte desaliento a invertir en el país. Prueba de ello, es que la Argentina recibe mucha menos inversión extranjera directa que otros países de la región.
Se ha hecho rutina anunciar “récords” de recaudación impositiva que, más que una buena noticia, testimonian la intensidad del proceso inflacionario. En los últimos meses, la particularidad fue que el crecimiento de la recaudación se basó también en un inusual incremento de la recaudación de impuestos a las importaciones, a pesar de que las autoridades tratan de desalentar las compras en el exterior. Se trata de otra evidencia de que cuando la política económica es inconsistente, las trabas administrativas y los controles son cada vez más inefectivos y el ajuste vía devaluación del tipo de cambio oficial cada vez más inevitable.
La diferencia entre la cotización del dólar paralelo y el oficial sigue aumentando. En el diagnóstico oficial subyace la idea de que es un fenómeno transitorio y de poca importancia. Sin embargo, la historia argentina brinda evidencias concretas de que brechas de este nivel no son sostenibles y que su reducción nunca se produjo vía baja del tipo de cambio paralelo sino fuertes aumentos sobre el tipo de cambio oficial. La mega devaluación del tipo de cambio oficial corrige las distorsiones producidas por las malas políticas económicas, pero con ajustes sociales muy costosos ya que involucran la caída del salario real.
Las multitudinarias manifestaciones canalizan el malestar por decisiones que las autoridades vienen adoptando. En esta ocasión, fue el rechazo a la reforma judicial. Comparaciones internacionales sobre calidad del sistema judicial muestran a la Argentina en una posición muy rezagada. Está demostrado que esto tiene asociado menor desarrollo económico. La reforma propuesta por el Poder Ejecutivo, además de poner en riesgo la independencia de poderes propia de un sistema republicano, agrava el mal funcionamiento del sistema judicial, potenciando la dependencia del crecimiento a factores exógenos como el alto precio de la soja.


